El tema del karma continúa con su opuesto: el darma, a continuación:
¿Qué sería de este mundo si no existiera la redención? ¿Qué sería de nosotros sin la posibilidad de reparar los posibles daños causados? ¿Qué sería de nuestra vida sin misericordia ni compasión? Tal vez un caos, un universo sin posibilidades, un viaje sin regreso, tal vez ni siquiera estaríamos aquí. Y resulta muy interesante saber que en virtud de habitar un planeta donde prevalece lo relativo, encontramos que una realidad pesimista se puede transformar en la opción ideal para crear paz en nuestros corazones. ¿Sabías que es posible eliminar o disminuir tu sufrimiento actual, reparando los daños causados a los seres humanos que has conocido a lo largo del tiempo? ¿Estás dispuesta/o a eliminar tu karma (definido en un artículo anterior) o las deudas que llevas a cuestas?
Este artículo tiene que ver con el darma, definido como todo aquello que haces en nombre del amor por ti, por los demás y por el planeta. Son ese conjunto de acciones que llevas a cabo para resarcir los daños que puedas haber causado a los seres de la Tierra a lo largo de todas tus encarnaciones, ya que así como necesitas experimentar el dolor que simboliza el karma para conocerte, así mismo requieres a su opuesto, el amor, representado por el darma para equilibrar el alma de la humanidad que eres tú misma/o.
Si bien parte del juego de la vida consiste en actuar sin el recuerdo de quién fuiste, también lo es el hecho de que puedas aprender a vivirlo con la intensidad adecuada como para soltar las cadenas que te atan al pasado. El darma es la oportunidad que te brinda tu alma en esta dimensión, con el fin de que aprendas a quererte por medio de los espejos de ti misma/o representados por los seres vivos que te rodean. Por ejemplo, si te cuesta trabajo asimilar que la conducta agresiva de tu hijo es parte de ti, entonces tendrás dificultades para sobrellevar tu relación con él y sentirás frustración e impotencia por considerarte incapaz de cambiar su actitud. Es aquí donde entra en juego tu capacidad para salir de la ilusión que simboliza el karma y abrir la puerta hacia la realidad que eres, porque aprenderás que solamente tú puedes modificar las elecciones que no recuerdas haber tomado.
Si bien el karma visto desde la óptica humana es una deuda adquirida con determinado número de almas, el darma es el pago definitivo de estas deudas por medio de comportamientos que contribuyan al amor por ti. Por ejemplo, el acto de comenzar a amarte a ti misma(o) como jamás lo has hecho es el primer paso para crear darma, ya que al quererte estás despertando tu amor por la humanidad y por la Tierra. Cada persona o situación que llega a tu vida contribuye a tu sanación y a que borres paso a paso los instantes grabados en el tiempo con vivencias que te han dolido y que te resistes a dejar marchar. Si por ejemplo te sientes sola/o (lo cual es muy diferente a que lo estés realmente) porque no tienes una pareja a tu lado, podrías empezar por evitar maltratarte o autocriticarte, para comenzar a pensar que fluir con esa aparente soledad podría ser una excelente manera de ponerte en paz contigo sin que haya requisitos. Es posible que toda la vida las personas que te rodearon y que no sabían, te hayan impuesto condiciones para que pudieras ser aceptada/o, y ahora es tu momento de cambiarlo. No te digo que sea fácil porque has aprendido a culparte para recibir amor; pero aunque no sea una tarea sencilla, es la única opción que tienes para dejar de sufrir. Sólo pronuncia indefinidamente la frase: TE AMO. Inténtalo. Encontrarás que tu realidad deja de atraer soledad a tu vida y que te sentirás con deseos de dar amor a todos los que caminen a tu lado.
El darma tiene que ver con lo que los seres humanos llamamos realidad. ¿Qué es la llamada realidad? Es únicamente una experiencia personal, un asunto de percepción que tiene que ver nada más con tus sentidos, sin que esto involucre los eventos externos; esto significa que como observador tienes una infinita cantidad de posibilidades que se encuentran a tu disposición y que puedes manifestar con tus palabras. Entonces si tu experiencia personal está manifestando una enfermedad que consideras kármica, puedes reducir las consecuencias, los riesgos y los traumas dejando de culparte porque en realidad no eres culpable de nada; recuerda tus elecciones más no tus culpas para ser más exacta. Entonces ¿Cómo dejar de culparte? Dejarás de hacerlo cuando comiences a perdonarte por no ser perfecta/o. Dilo ahora: ME PERDONO. Dejarás de culparte también en el momento en el que consideres que debes dejar partir a las personas que te lastimaron.
Si lo que deseas es prosperidad entonces compórtate como mujer/hombre próspera/o. Regala cosas valiosas para ti, pon a circular los objetos que te alquila el Universo (tus pertenencias) para que recibas muchos más en alquiler. Regala esa ropa que no usas, esos utensilios que guardas esperando una fiesta que tal vez no ha de llegar, desocupa los armarios y hazlo con bondad porque se lo estás regalando a la divinidad. Aprovecho el tema para recordarte que existe una gran diferencia entre bondad y caridad. La primera encierra a la segunda. Eres bondadosa/o cuando das algo de lo que tienes y eres caritativa cuando regalas lo que te ha sobrado. Obtienes darma con la bondad. Si quieres crear darmas, entrega algo que te haga crecer, en esta forma estarás ocasionando sucesos a tu favor en la rueda de la vida.
Crear bienestar, prosperidad y paz en tu vida es comenzar un camino casi desconocido con una que otra piedra que esquivar, es por eso que tu intención y tu disposición para dejar marchar los sentimientos que te causan dolor son fundamentales para que se pongan ante tus ojos las causalidades que te permitirán fluir sin esfuerzo, sin el peso que conlleva escuchar todo el tiempo al ego y de ese modo contribuyes con aquellos seres con los cuales compartes algún recuerdo doloroso poniéndote en paz contigo. Mi recomendación es que lo empieces a hacer ahora mismo, creas o no en el karma o en el darma, tu cuerpo emocional viajará a lo largo de todas tus vidas y por eso este es tu mejor momento para cambiar. Recomiendo especialmente la técnica de ho’oponopono para ponerte en paz con todo lo que es y ha sido borrando las memorias que deja el tiempo, encontrarás suficiente información en este blog y en la red. Por mi parte te digo que lo siento, porque sé que me lees intentando dejar atrás ese dolor emocional, también te pido que me perdones porque comparto ese dolor contigo, te doy las gracias porque estás aquí para mí y por todo eso te amo. Escribió tu amiga Vivi Cervera.











